En este apartado, se hará una breve introducción del proyecto, a modo de resumen, explicándose en qué va a consistir la
actividad de la empresa, las necesidades que cubre y los aspectos innovadores, diferencias en relacióna lo que ya existe.
Origen del Proyecto:
¿Cómo ha surgido la idea?
Pasos que se han dado hasta ahora.
Problemas que han surgido.
Presentación de los Promotores:
Datos personales.
Experiencia previa.
Grado de implicación de cada uno en el proyecto.
Datos generales de la empresa:
Nombre de la empresa.
Actividad.
Localización
Forma jurídica.
Calendario.
Valoración global del proyecto:
Aspectos más atractivos del mismo y sus puntos fuertes.
El primer paso en el camino de creación de una empresa es encontrar una
idea u
oportunidad de negocio.
Las buenas ideas, las oportunidades de negocio, pueden provenir de fuentes muy diversas que en muchas ocasiones tenemos muy cerca de nosotros, tales como:
- La experiencia profesional de los promotores.
- La observación del entorno.
- Los cambios que se producen en la sociedad.
- Las circunstancias personales.
En la creación de empresas suelen producirse tres cosas encadenadas: a partir de una situación (trabajo, aficiones…) los emprendedores identifican una idea empresarial que llevan acabo de una forma determinada (adaptando algo ya existente, innovando…) y con un claro propósito (hacer las cosas mejor, satisfacer unanecesidad…).
Por otro lado, una empresa sólo es posible si existen
clientes dispuestos a comprar ese producto o servicio frente a otras opciones y que, además, estén dispuestos a pagar un precio que permita conseguir beneficios suficientes.
Para ello, es necesario ofrecer algo que responda a las
necesidades del mercado mejor de lo que actualmente lo está haciendo la competencia, y eso sólo se consigue por medio de una idea innovadora.
Existen diversas fuentes de ideas empresariales, pero una vez identificadas esas ideas hay que evaluarlas: si tengo una sola idea, ¿es apropiada?, si tengo varias ideas,
¿cómo acertar conla más adecuada?
Hay que decidir, y eso significa optar por una alternativa para dejar de lado las demás, lo que supone el riesgo de descartar ideas que puedenser muy bien recibidas por el mercado o elegira quella que no tenga éxito. Para minimizar este riesgo es necesario evaluarlas ideas, y dar una serie de pasos previos:
No es bueno disponer de una sola idea, necesitaremos tener alternativas para compararlas y evaluarlas.
Incluso si se tiene una sola idea, es aconsejable procurar buscar ideas parecidas.
Analizar una idea para convertirla en actividad. No es lo mismo una idea que una actividad, ya que la idea debe poder materializarse, debe ser factible su conversión en negocio.
Las buenas ideas, las oportunidades de negocio, pueden provenir de fuentes muy diversas que en muchas ocasiones tenemos muy cerca de nosotros
Elegidas las actividades a comparar, se deben
analizar y rechazar las que no superen un determinado
umbral de interés. Para ello, sepuede comenzar por descartar, en primer lugar, aquellos posibles negocios en los que se vea claramente su inviabilidad, ya sea por razones personales (necesidad de trasladarse a otro lugar, falta de tiempo…), razones económicas (recursos insuficientes) o razones comerciales (no sepuede competir con el líder, la tendencia delmercado va claramente en otra dirección…).
Una vez que la idea ha surgido hay que asegurarse que es una buena idea. Las preguntas siguientes resumen el proceso de validación otest de la idea:
Qué necesita el mercado, cuándo y con quéfrecuencia.
A qué precio.
Se adapta la idea a lo que el mercado demanda.
El producto o servicio satisface las necesidades de los consumidores.
Por último, se muestran cinco reglas para llevar a cabo el análisis de la idea de negocio, de forma objetiva:
Analizar cada factor de la manera más objetiva posible, ya que los razonamientos demasiado personales o subjetivos pueden distorsionar las puntuaciones.
Buscar asesoramiento externo especializadoen cada una de las fases del proceso, que nos puede aportar experiencia, conocimientos y objetividad.
Trabajar en equipo y huir del individualismo. Todas las aportaciones son válidas y hay que tenerlas en cuenta. Su posterior análisis nos dirá la conveniencia de rechazarlas o aceptarlas.
No confundir una
oportunidad puntual con un
negocio estable, o por lo menos, tener conciencia de la situación. Evitar utilizar las ayudas públicas o subvenciones como excusa para poner en marcha una determinada actividad, ya que esta debe estar justificada por si misma.