Objetivo
Una vez que tenemos claro nuestro posicionamiento en el sector, conclusión a la que llegamos cuando hemos analizado el entorno y el mercado, debemos comenzar a
plantear las estrategias que nos van a permitir cumplir los
objetivos en cuanto a ventas y cuota de mercado, que deben de ser coherentes, medibles, realistas, motivadores y temporales.
Estratégias de Marketing
Para alcanzar estos
objetivos definiremos una estrategia genérica, que se verá influenciada por la concentración de empresas existentes y por el ciclo de vida del producto.
Existen tres
estrategias genéricas que se construyen combinando
las siguientes variables:
Seguidamente, determinaremos la ventaja competitiva que explotará la empresa.
Básicamente se puede optar entre
dos alternativas:
Es necesario definir una
cartera equilibrada de productos y servicios que la empresa va a ofrecer al mercado, de forma que garantice tanto la generación de fondos a corto plazo como la supervivencia a largo plazo.
Asímismo, es necesario
segmentar el mercado al que la empresa se va a dirigir, lo que conlleva
identificar grupos de
clientes que comparten una serie de características comunes con la finalidad de adaptar las decisiones de marketing a cada uno de estos grupos.
A partir de la segmentación del mercado, la empresa puede plantearse su
estrategia de posicionamiento, es decir, la manera en que la empresa quiere que sus productos sean percibidos por el mercado.